Sobre esta cuestión expuse en otro hilo.
El azar es limitado, y como tal una probabilidad, limitado a contingencias, posibilidades.
- Si fuera ilimitadas o infinitas posibilidades o contingencias,
entonces sería un Caos, un sinsentido, inconsistencia, sin relaciones,
sin razones, sin causas, sin conocimiento.
Esto quiere decir que un suceso en azar puede tener causas o relaciones
que hayan provocado el suceso, sólo que igualmente podrían haber
provocado otros sucesos (los posibles o contingencias dentro de los
límites del azar), a estas causas o relaciones se las llama causas o
razones suficientes (en contrario de ser causas o razones necesarias o
determinantes). Repito, son causas o razones suficientes aquellas que se
relacionan con un suceso, pero que igualmente pueden provocar otros
sucesos (posibilidades, contingencias).
Dentro de este acotamiento o límites que implica el azar sobre sus
posibilidades y probabilidades (que haya posibilidades con diferentes
probabilidades, o que tengan igual probabilidad, -sobre esto expondré
más adelante-¹), no hay causas o razones que diferencien necesaria o
determinantemente entre sus posibilidades o probabilidades, porque sino
no serían posibilidades o probabilidades, serían necesidades o
determinaciones sin posibilidades o contingencias.
- 1.- Se suele llamar azar a que los posibles (contingencias,
posibilidades) tengan todos las mismas probabilidades, matizando la
diferencia con las sistemas en donde los posibles tengan diferentes
probabilidades.
- Esto es porque en los sistemas de igual probabilidad, se
establece que hay una relación suficiente para acotar los posibles que
no causa ninguna mayor diferencia entre ellos, y por lo tanto sus
probabilidades son todas iguales. El conocimiento que se necesita es
menor.
En lo sistemas de diferentes probabilidades, hay posibilidad de mayor
conocimiento, porque ya hay diferencias entre las relaciones de
probabilidad porque hay diferentes probabilidades, es decir, hay más
factores o relaciones; sólo que como hemos dicho ninguno es de necesidad
o determinante y por lo tanto lo mismo que provocan un suceso podrían
provocar otros, sólo que está vez con diferentes probabilidades. En la
búsqueda de conocer esas diferentes probabilidades puede haber un mayor
conocimiento sobre un sistema que es igualmente azaroso, porque se
conoce mejor esos factores probables o esas causas o razones o
relaciones de diferentes probabilísticas.
Dicho todo esto, la cuestión que parece planteas es anterior a lo que
expuesto aquí. Lo he expuesto para aclarar antes el contexto de la
cuestión.
La cuestión sería si podría haber una causa o razón o relación para que
hubiera relaciones probabilísticas (suficientes) frente a que hubiera
relaciones necesarias.
Lo primero que podemos decir es que de ser una relación probable
(suficiente, azar), igualmente implica siempre una probabilidad o azar.
Esto es fácil de demostrar, si las relaciones pueden ser azarosas o
determinantes por una causa suficiente o probable (azar o aleatoriedad), entonces las relaciones determinantes no lo
serían, porque podrían ser azarosas y poder ser otros los sucesos. Esto
independientemente de que las relaciones determinantes una vez dadas
desde el azar ya fueran necesarias, quiero decir, si en un punto pudo
darse una situación de azar, entonces toda la línea necesaria o
determinista igualmente siempre podría haber sido otra posibilidad,
aunque una vez dada ya sí todo lo que pasa en ella es necesario o
determinístico.
Lo segundo que podemos decir es que de ser una relación necesaria, las
relaciones necesarias serían relaciones necesarias, siempre serían
necesarias o determinantes. Y las relaciones probabilísticas
(suficientes o azarosas) siempre serían probabilísticas (pero esto es un
tema a matizar)¹
- 1.- Imaginemos que nos encontráramos en un sistema que lo mismo
aparece determinante en ocasiones, que en otras ocasiones aparece con
probabilidades iguales, que en otras ocasiones aparece con diferentes
probabilidades, y en cada caso de diferentes probabilidades, con
diferentes ratios (es decir, que en donde antes unos factores marcaban
una probabilidad del 80% para un suceso (siempre pueden darse otros
posibles, azar), ahora los mismos factores marcan un 10%). Esto sería
casi un caos, sinsentido, que permitiría muy poco conocimiento,
solamente se podrían conocer los posibles acotados al sistema (si es que
se mantienen estos limites o acotamientos, que sino sería un Caos,
Sinsentido, sin relaciones).
- Por lo tanto debemos sostener para establecer un conocimiento,
un sentido, un relato o relación, un cosmos, que los sistemas
probabilísticos se mantienen estables o consistentes, aún haya azar en
ellos porque hay posibles que igualmente se dan desde las mismas causas o
razones o relaciones (en este caso llamada factores, incidentes).
Dicho esto, ¿podemos imaginar (especular, razonar, ficcionar,
escenificar, conceptuar, idear) que hubiera una razón o causa o relación
que empezara una línea de sucesos azarosas (ya fuera con iguales
probabilidades o con diferentes probabilidades, manteniendo una
consistencia en ello)?
- Está claro que sí podemos. En todo caso todo esto no argumenta
nada en contra de que todo comportamiento o es necesario
(determinístico) o es contingente (azaroso, probabilidades), ya fueran
comportamientos naturales o materiales, ya fueran comportamientos
psicológicos o espirituales.
¿Se podría conocer esa razón necesaria del azar en caso de que hubiera
azar? Pues imagino que sí, por qué no. Conocer porque sería imposible
que hubiera necesidad o determinismo. Conocer porque las relaciones
(causas, razones) siempre deberían tener un límite que las hicieran
suficientes o probabilísticas y por lo tanto que nunca pudieran llegar a
determinar sucesos o comportamientos.
- Pero siempre partiendo de que haya cosmos o consistencia¹
Lo que nos lleva al tema de por qué parece haber Cosmos y no haber Caos.
Lo primero decir que en el Caos se podría dar un aparente cosmos, que
hiciera creer que hay conocimiento, pero ese conocimiento no valdría
nada, porque simplemente sería una coincidencia (la coincidencia no es
azar, la coincidencia puede ser necesaria o azarosa, la coincidencia,
son dos líneas o caminos de incidencias que en un punto coinciden, en
este caso sería un coincidencia en el Caos, Sinsentido).
Lo segundo ¿Podría haber sido posibles o Cosmos o Caos?
- De ser así entonces entonces nuestro aparente Cosmos es una
contingencia o azar porque podría haber sido Caos. Luego el Cosmos
surgiría del Caos.
-
- ¿Pero una vez establecido Cosmos por qué se mantiene en Cosmos?
Porque el Cosmos una vez dado consigue sostenerse necesariamente en su
propia consistencia. Luego en tal relato, el Cosmos podría surgir del
Caos, y luego como Cosmos mantenerse en Cosmos.
Si no fuera así, entonces o el Cosmos es necesario o el Caos es necesario.
-
- Si el Cosmos es necesario, entonces sería siempre necesario, y
entonces hay Cosmos desde siempre, sin ningún porqué a esa necesidad del
Cosmos. Es así porque siempre ha sido así.
En el Cosmos, como digo toda relación o es necesaria o es contingente.
Marcando siempre una ontología inmanente (sin transcendencia) al mismo
Cosmos.
A veces se usa este argumento para intentar relatar que la libertad es
la razón de poder hacer algo, lo cual estaría significando que hay una
razón del azar, de la cual le ponemos una palabra, pero que no sabemos
nada, pero que por lo que sea impide la necesidad o determinismo.
- No importa que se llame libertad a una supuesta razón del azar,
porque se sigue implicando azar; o mejor dicho se sigue implicando o
determinismo o azar (o necesidad o contingencia); se sigue implicando
una inmanencia ontológica.
La palabra libertad es usada para nombrar diferentes significados. Uno
es decir que libertad es la consciencia de la necesidad, la libertad es
llegar a la omnisciencia y en ella asumir la necesidad (darse cuenta de
que no hay opciones o posibles). Otro es decir que libertad es azar, lo
estocástico, lo contingente, en donde hay opciones o posibles o poder.
En donde poder implica necesariamente que haya o ignorancia o
indiferencia o azar para que haya posibles o opciones o poder; que no
haya causas o razones o relaciones que diferencien determinante o
necesariamente una opción de otras, porque de hacerlo entonces sólo
habría una necesidad o determinación.
Se podría intentar relatar que uno puede determinar una decisión, pero
que siempre podría haber escogida otra opción o posible, pero entonces
no estaría determinando la decisión, es decir, entonces no habría
razones determinantes para hacer la decisión necesaria, porque siempre
habría una razón que permitiría poder escoger otras, es decir, desde las
mismas razones (ya entonces suficientes o probabilísticas en azar)
entonces puede darse tanto una como la otra opción o posible (sin
necesidad), lo cual sería una razón para el azar.
Si llamamos libertad al azar, o la razón de porque hay azar, sin saber
muy bien sobre esta razón, que como razón puede ser a su vez necesaria o
contingente (explicado ya estos casos antes), esto no contra argumenta
contra la demostración de que todo comportamiento o es necesario
(determinístico) o es contingente (aleatorio). Tan sólo aportaría que
habría una razón para el azar, que impediría que desde las mismas
razones o causas o relaciones se pudiera dar siempre una consecuencia o
comportamiento necesario o determinado, dejando entonces el campo
abierto a un azar limitado o acotado y probabilístico.